El recorrido se realiza con mayor rapidez que en años anteriores debido a la agilidad del joven accitano José Antonio Escudero

El Cascamorras 2010, Jose Antonio Escudero se gano el corazón de los bastetanos, que reconocieron su tremendo esfuerzo por hacer las cosas bien. Nada más estallar el tercer cohete, el Cascamorras emprendió una veloz carrera imposible de seguir para muchos. Menos mal que lo pararon o se paro al llegar a la zona de asfalto. Acompañando al Jose Antonio Escudero había unas 5.000 personas, y entre ellas cada vez se dejan notar más de Guadix, tanto en la carrera como entre las aproximadamente 15.000 personas que llenaron las calles a lo largo de recorrido de la comitiva. Jose Antonio Escudero, se gano con rapidez y merecimiento los vítores de “esto sí que es un Cascamorras”.
Antes de que comenzara todo, el Cascamorras comió y descanso en el Cortijo de Narváez, a medio camino entre Baza y Guadix. Al llego a la zona de los depósitos del agua, Jose Antonio Escudero, fue acompañado de los Cascamorras de los últimos años, que lo protegieron de las gentes que se acercan a él y quieren hacerse fotos, entrevistarlo o simplemente chupar cámara antes de la carrera, la mayoría de las veces molestando y entreteniendo a la comitiva.
Es evidente que Jose Antonio, llego a Baza con la lección muy bien aprendida, y sabiendo encada momento lo que había que hacer y dejar hacer. El Cascamorras del 2010 gusto mucho a los bastetanos.
Además de las gentes que acompañaban al Cascamorras, las calles de Baza estaban una vez más repletas y miles y miles de personas, unas 15.000, que acudieron a ver pasar la comitiva cascamorrera.
El Cascamorras 2010, es albañil de profesión como lo era Juan Pedernal, la persona que según la leyenda, encontró la imagen de la Virgen de la Piedad y se la quiso llevar a Guadix. Al final de la carrera y ya en el interior del convento, que hasta hace unos años regían los Padres Franciscanos, Jose Antonio Escudero reconoció que no había sido tan dura y difícil su misión de intentar llegar a la Plaza de la Merced sin una mancha, no lo consiguió pero estaba muy satisfecho del intento.
Más Cascamorras
Un día después de la fiesta, el Cascamorras recorre las calles de Baza, pidiendo una limosna para la Virgen de la Piedad, y lo hace con su traje de colores y portando la bandera y siempre acompañado del tamborilero que como sucedió el día 6 de septiembre, va anunciando con su continuo replique la llegada del Cascamorras.
El día de la Virgen de la Piedad, el Cascamorras será uno de los invitados que participarán en la solemne procesión de la coopatrona de Baza. Una procesión que es presidida por el obispo y a la que asisten las corporaciones municipales de Baza y Guadix
Fuente ideal.es
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