En el año 1.490, Don LuÃs de Acuña Herrera, caballero que acompañaba a Fernando el Católico, decidió levantar la Iglesia de la Merced donde antes se ubicaba una ermita mozárabe edificada en el arrabal de la Churra en Baza. Se iniciaban las obras, cuando uno de los obreros, Juan Pedernal, de origen accitano, picando en la demolición de un yesón, oyó sorprendido que de aquella oquedad salÃa un dulce y lastimoso grito que parecÃa venir de las entrañas de la tierra, y que decÃa "¡TEN PIEDAD!". HabÃa encontrado la talla de una Virgen, la cual recibirÃa desde entonces el nombre de Nuestra Señora de la Piedad, en alusión a la expresión.
El obrero de Guadix dio motivos de graves trastornos entre los obreros por disputarse la posesión del icono, llegando a implicar a las autoridades de las dos ciudades de modo que tuvo que tomar parte la justicia de aquellos tiempos, resolviendo dejar la propiedad y posesión de la imagen para Baza, y el derecho de celebrar anualmente las fiestas religiosas el dÃa 8 de Septiembre, festividad de la Virgen de la Piedad, al Cabildo de Guadix.
Convertida en un importante atractivo turÃstico, en Baza se celebra todos los años el dÃa 6 de Septiembre a las 18:00 horas, siendo el inicio de la Feria y Fiestas en honor a la Virgen de la Piedad, que se celebra del 6 al 15 de Septiembre de cada año.
Desde hace algún tiempo el "Cascamorras" se ha convertido asimismo en una reivindicación cultural, que año tras año cobra mayor intensidad y de la que se habla no sólo en el momento de la celebración de la fiesta sino a lo largo de los 365 dÃas del año.
Es una fiesta a caballo entre la celebración pagana y la religiosa que con el paso del tiempo ha ido adaptándose y siguiendo una evolución temporal y espacial pero a la vez profundizando en su autenticidad.
Al llegar a Baza el "Cascamorras" se embadurna de aceite o vaselina, se pone el traje de faena y hace el calentamiento con algunas carreras suaves, antes de iniciar el recorrido por las calles bastetanas hasta el templo de la Merced para intentar llevarse la Imagen. En horas previas, se vienen congregando grupos de bastetanos en las Rodeas esperando para pintar a Cascamorras, aunque haya gente, que por la emoción, no resisten a esperar y se pintan unos a otros. Pero es al sonido del tercer cohete cuando corren hacia el Cascamorras en una pugna por ver quien es el primero que logra pintar al personaje cumpliendo asà con la tradición.
Debido al persistente calor del mes en el que acontece la fiesta, es el agua un elemento imprescindible para la misma, ya sea combinado con el colorante o bien como medio de refrescar al Cascamorras todos los participantes Cascamorreros.
dÃa 8 de Septiembre, por la mañana, con asistencia del Excmo. Ayuntamiento de Baza bajo mazas, con la presencia corporal del Cascamorras al lado del Pendón de la Ciudad donado por los Reyes Católicos, abre paso a la Corporación Municipal que desde los pórticos de Ayuntamiento se dirige a la Iglesia de la Merced para celebrar la Solemne función religiosa en honor a la SantÃsima Madre. Por la tarde, presidida por los Excmo. Ayuntamientos de Guadix y Baza, con la presencia de Señoras tocadas con la clásica mantilla española, la Virgen de la Piedad, recorre las principales calles en solemne procesión. Es el dÃa primero de la Feria Mayor.
Finalizada la procesión, en la Iglesia-convento de la Merced, dando asà por concluida la estancia del Cascamorras en la Ciudad de Baza y retomando el camino de vuelta hacia la Ciudad de Guadix, a sabiendas de que el recibimiento que obtendrá en esa tierra no será menos árido del que recibe al llegar a Baza, a fin de cuentas los accitanos se muestran enfadados con Cascamorras al no haber podido recuperar la virgen de la Piedad, para la ciudad de Guadix.